sábado, 4 de febrero de 2012

España camisa blanca

Siento vergüenza ajena

Este artículo lo escribí en Las Palmas de GC en 2005, leenlo, aún los saharauis estamos igual. Lo releí antes de subirlo y se me ha hecho un nudo en la garganta, nuestra actualidad sigue repitiendose año tras año, legislatura tras otra, ministro de rr. ee tras otro etc. Y yo aún vivo en un barrio de España. 

    Sin duda mi enfado con esta nación se acrecienta más y más desde que tengo uso de razón. Llevo atragantada la palabra España de una manera irrevocable.
    Soy saharaui y, con esto se simplifican las explicaciones. Nómada de tradición y, desarraigado de confesión. España estaba en mi barrio cuando nací, ahora estoy viviendo en un barrio de España...


La grandeza de este país reside desde tiempos remotos, en destrozar esencias; desencajar lo ya perfectamente acoplado; meter su mano absurda y torpe en donde no debe o, como se dice popularmente: tirar la piedra y esconder la mano.
Estoy irremediablemente enfadado con España porque por su culpa se torturan los saharauis, se desarraigan, nacen, crecen en tierras ajenas y se mueren sin ver a la suya. Los campos de refugiados donde vivimos, ya se sabe que son el consuelo para los expulsados que, día a día hacen el ademán de abandonar, pero..., vivimos con el alma en vilo constantemente, cientos de saharauis, están presos injustamente y torturados por el simple hecho de manifestarse.
Estoy enfadado con España, porque, aún sonríe a un asesino, le estrecha la mano a un chantajista y manipulador como Marruecos, también, inhumano, precario y sangriento que, constantemente hace honor de ello: ¿ALGUIEN DA MÁS?.
Estoy enfadado conmigo mismo porque aún lloro ante la tele, un día si y otro también; estoy desolado; triste. Mis compatriotas saharauis y africanos se mueren y nadie mueve un dedo. Marruecos sigue haciendo y deshaciendo impunemente y, sonríe su ministro de aa. ee. descaradamente y su homologo español: hace lo mismo.
Estoy triste porque me avergüenzo por los que no se avergüenzan.
Pero. A quién le importa mi soledad y tristeza: soy un infame saharaui, refugiado en ESPAÑA y, debería estar agradecido, no?.


Chejdan Mahmud Yazid
16 de octubre de 2005
Las Palmas de G.C.

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