sábado, 4 de febrero de 2012

España camisa blanca

Siento vergüenza ajena

Este artículo lo escribí en Las Palmas de GC en 2005, leenlo, aún los saharauis estamos igual. Lo releí antes de subirlo y se me ha hecho un nudo en la garganta, nuestra actualidad sigue repitiendose año tras año, legislatura tras otra, ministro de rr. ee tras otro etc. Y yo aún vivo en un barrio de España. 

    Sin duda mi enfado con esta nación se acrecienta más y más desde que tengo uso de razón. Llevo atragantada la palabra España de una manera irrevocable.
    Soy saharaui y, con esto se simplifican las explicaciones. Nómada de tradición y, desarraigado de confesión. España estaba en mi barrio cuando nací, ahora estoy viviendo en un barrio de España...

jueves, 7 de julio de 2011

Exiliados(5). Maimuna

Los papeles

(...continuación)

Los papeles para los extranjeros son más importantes que la comida y la ropa. Se enfrascan tanto en ellos que, hasta se les olvida su dignidad, muchas cosas cotidianas y perecederas se dejan a un lado hasta cuando se pueda. Y los que les rodean también se impregnan de su situación, hasta comen y respiran de ella. El extranjero se convierte en víctima de su situación, ya le teme a todo y a todos y su propia familia se hace su enemigo numero uno irremediablemente, le hacen sentir el don nadie, el inútil, el débil, porque si fulano pudo, o aquel hizo esto o hizo lo otro y mengano se fue a tal lugar y sobornó a aquel y compró aquello y le dieron los papeles, porqué él no? Mas aquí cerca, los que le rodean le ven como el desdichado y dirán, bah! lo que le espera!, no será fácil y, se alejan de él, nunca le acompañarán a nada porque no tienen tiempo y, como aún no trabaja ni tiene dinero, recibirá sin remedio todas las broncas necesarias e innecesarias y solo él beberá de sus penas y, tiene que buscarse el momento adecuado, la hora precisa para contarlas, en ese momento, cuando encuentra la persona adecuada para desahogarse, verá en su cara, la pena que le da y...

viernes, 1 de julio de 2011

Exiliados (4) Maimuna

Puta

(...continuación)

            Ser o no ser una cosa, en este caso, verdaderamente no es la cuestión. A estas alturas de la vida no cuenta nada, ni el respeto al prójimo siquiera y, en el mundo, la insignificancia de las almas es cuestión de aspirar y expirar. Las personas se multiplican por uno o por nada para, al menos, sobrevivir dignamente. Esto, y por cuanto, Maimuna estaba  en el umbral de la perdición, y se hizo puta, queriéndolo. Y si no lo hiciera, también, a ojos de otros, lo sería.
            Se hizo puta y ganó mucho dinero. Tanto, que se regocijó de su suerte. Ja ja ja, aquí y allí merecidamente, -si señor- y, las cosas fueron por su cauce, largo cauce. Los Martínez se repugnaron de vez en cuando de su conducta, pero no tanto para entrometerse, al final y al cabo, los buenos modales y buenas conductas, para quien sea, se escriben en el hondoso e intrínsico laberinto del cerebro,  cuando éste, aún se es inmaculado y libre.
La primera vez que Maimuna se dio cuenta que era presa de sus actos sexuales, se mandó a repasar y reiterar su vida tranquila, cuando su alma juvenil, suplicaba por un trozo de libertinaje, aunque sea a cuesta de sus pechos o sus labios o su trasera y, sonrió...


viernes, 24 de junio de 2011

Exiliados (3). Maimuna

 Los caminos de Dios.

(...continuación)

Esta tierra en la que sueña ahora, tiene toda de desierto, aún camuflado de espigas y por el norte es un acaudalado edén de las una y mil ninfas. De costumbres y de religión que huelen a reconquista y a azar; viste de zángano y se transparenta como la medusa.

El desierto que la vio nacer tiene de espinas como España de moros, porque ella es mora y es puta, y las putas como las espinas están en cualquier sitio.

La estatura de Maimuna, poco más de un metro sesenta no desentona con el resto de su cuerpo. La cara redonda igual que sus piernas y caderas, sus pechos y ojos también  redondos. Toda en sí era redonda. A pesar de este aspecto, era atractiva la mayoría del tiempo y, simpática siempre. En su cara risueña dejaba entrever restos de tristeza de antaño y de hoy, también un poco de infantilismo irreverente, pero es más su ansia de vivir y disfrutar sin tapujos de la vida lo que la hacía más interesante y hasta heroica...


viernes, 17 de junio de 2011

Exiliados (2) Maimuna

La Diosa del hogar.

¿Del error? Pues del error
di el antro, di las veredas
oscuras: di cuanto puedas
del tirano y del error.
José Martí

Maimuna no podía dormir, esperaba en su jaima como cada noche a su marido, que como siempre llegaba tarde de jugar a las cartas con sus amigos o sabrá Dios lo que hacía, pero eso era lo que le decía cuando llegaba. Se inquietaba con cada palabra y gesto suyo y cada vez más, la idea de tramar algo le iba colmando del todo y, tiempo tenía para ello, ya que las soledades perpetuas a las que estaba sometida, le iban pesando más y más. Casi tenía claro que hiciera lo que hiciera era mejor que no hacer nada, se le estaba agotando su vida y más su paciencia. Mas todo, su vida conyugal, propiamente dicha, nunca había funcionado.
El drama de su vida era demasiado pesado e insoportable como para aguantar algo más, este hecho, que llevaba tiempo soportando –tiempo del alma, que multiplica por mil el tiempo físico-, en definitiva era la punta del iceberg, era la gota que iba a colmar el vaso, una vaso que de antemano ya estaba frágil, porque las calamidades que llevaba soportando eran eso, quizás en mayúscula, calamidades. Maimuna había pasado muchos años...

jueves, 9 de junio de 2011

Exiliados (1). Maimuna

Erase una ronda de té

¿De mujer? Pues puede ser
Que mueras de su mordida;
¡Pero no empañes tu vida
Diciendo mal de mujer!

José Martí

Momentos dispares y palabras jocosas entremezclados con fogosos sorbos de té a lo largo de un día, son más que cotidianos en la vida de un saharaui; entonces la vida adquiere sentido y sabor, las carcajadas somníferas y variopintas y entrecruzadas van y vienen, acto seguido sin reflexionar, al oír las murmullos que dan rienda suelta a la imaginación. El acento llano del hablante que nunca denota ira, se codea con una frágil verdad, adyacente a la indiferencia o la mentira. Si ese té, se contaminara de mujer, la frágil postura del hablante se transforma en dardos místicos y las palabras se fraguan en deseo. De las mujeres, que muerden trágicamente, no se cansa el feudal caballero que de antaño supo que tenía el deseo aplazado.
De las saharauis, nada esta dicho, ni mucho menos escrito. Ellas mismas aún se entregan a un vacío terco, que en algún tiempo era impuesto, pero que ahora ya se les ha puesto demasiado pesado. Y qué dirán si hablaran?, es una cuestión que más de una respondiera, pero otras, se retractarían por las que hablasen. El arte lo llevan en su mirada, sin duda; así expresan su deseo y sus ganas. En sus actos impera el silencio del guiño que, los hombres dan por válido y romántico. Pero el vacío de sus demandas agranda el retraso en sus reivindicaciones. No seré yo quien no las ame y las cobije -esto es un inciso personal que no puedo dejar de decir, como narrador-, tampoco toleraré que las menosprecien o desacrediten. En algún momento serán lo que ellas quieran ser, no lo que son o deben ser. (...)

(continuará...)



lunes, 16 de mayo de 2011

Chejdan Mahmud y Luali Lehsen: «Escribimos para liberar al Sáhara»


Los dos autores definen su poesía como una mezcla de la tradición saharaui y la Generación del 27


Chejdan Mahmud y Luali Lehsen son los dos poetas saharauis que participaron ayer en un acto del Festival Internacional de Poesía titulado 'Poesía por la libertad, poetas del pueblo saharaui'. Ambos pertenecen a la Generación de la Amistad, un joven grupo poético de saharauis formado en 2005 y que escogió esta denominación en recuerdo y homenaje al grupo de Federico García Lorca. Los dos fueron enviados a estudiar a Cuba, donde se han formado como poetas. «En el campo de refugiados no había posibilidad de estudiar y fuimos enviados a Cuba, una experiencia de la que estamos muy agradecidos, lo que nos ha servido para alejarnos de la guerra durante quince años», comenta Luali. «Somos profesionales formados en Cuba, donde también hay otros compatriotas que estudian diversas materias», matizó...