domingo, 6 de marzo de 2016

Luego.


          Ahora, apostrado en mi jaima, dándome golpes aquí y allí en mi mente, merecidamente. Me propongo, ante nada, disculparme por dejar mi blog tanto tiempo sin renovar. Es mi culpa: adquirir compromisos y luego no cumplirlos, pero seguiría siendo mi culpa, si dijera cualquier otra cosa.
Así que, por enésima vez, me propongo reaunudar mi comunicación y mi punto de vista personal con todos, y espero no morir en el intento una vez más. No soy presuntuoso de nada, creo yo, y siempre me gusta ser consecuente con mis actos y mis palabras, pero también me importa mi día a día y mi gente. A veces los caminos no son los buenos, aunque el destino lleve a lo mismo, que es, al fin y al cabo, la supervivencia.


Eso es todo, ando fresco ahora mismo, díganme, si lo desean y por favor, si la vida aún sigue siendo tan descarada.
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